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Columna Alerta VIH

Combinación exitosa para personas tratadas con múltiples esquemas.  90% de los participantes en un estudio que ingirieron la combinación de los antirretrovirales Darunavir (Prezista), Raltegravir (Issentres) y Etravirina (Intelence) —todos ellos disponibles en Venezuela—, lograron supresión viral a las 24 semanas de tratamiento; resultado que se mantuvo casi igual a las 48 semanas. En un artículo publicado en AIDS Clinical Care el 9 de este mes, se preguntan: “¿Es factible que personas que han ingerido varias combinaciones de tratamiento antirretroviral logren niveles de supresión similares a los de quienes apenas comienzan? La respuesta, basada en un estudio (con la combinación mencionada) es un enfático sí”. El estudio, que fue realizado en 49 centros para el VIH en Francia, incluyó a 103 personas con un promedio de 13 años en tratamiento, cuyas pruebas de resistencia mostraron seis mutaciones para inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR), una para los no nucelósidos y cuatro importantes para inhibidores de proteasa. En 84% de los casos se incluyó un INTR. A las 48 semanas, todavía el 86% tenía una carga viral de menos de 50 copias/mL. Aunque ya muy buenos resultados habían sido presentados en la XVII Conferencia en México, su ratificación es altamente significativa. Queda todavía por investigar la seguridad a largo plazo de los tres medicamentos y la necesidad o no de incluir un INTR en la combinación. Esto es parte de un ACTG (AIDS Clinical Trials Group o Grupo de Estudios Clínicos sobre el SIDA) que está ya en proceso.  (Fuente: www.medscape.com)              


El seguimiento estricto del tratamiento es vital para la supresión viral y la buena calidad de vida a largo plazo. Los regímenes actuales de potentes medicamentos antirretrovirales han mejorado significativamente las expectativas de vida de las personas con VIH. Sin embargo, el verdadero potencial de estas combinaciones reside en el adecuado seguimiento —“adherencia”, en el lenguaje del área del VIH— de estos tratamientos, que no deben ser interrumpidos. Las razones para no “adherirse” al tratamiento son diversas y nada simples. Maximizar la adherencia y alcanzar aquel potencial de las terapias antirretrovirales requiere de mucha atención a los complejos temas de comportamiento, condiciones de vida, efectos de las medicinas, que pueden comprometer la eficacia del tratamiento. Un excelente artículo publicado en el sitio web de Clinical Care Options (http://www.clinicaloptions.com/inpractice.aspx), en su sección “En práctica”, explica en detalle las particularidades de cada uno de aquellos temas y cómo actuar en cada situación. Por ejemplo, se explica cómo los factores que afectan la adherencia no sólo varían de persona a persona, sino que pueden afectar de manera diferente a una misma persona, en distintos momentos de su vida. Las mejoraras en la adherencia requieren de intervenciones estratégicas, bien diseñadas, y por pequeñas que parezcan, pueden implicar a su vez un mejor pronóstico para las personas con VIH.    

2/3/2010

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